Una de las más eficaces herramientas con las que te maneja el ego es la de encarcelarte en su círculo de espacio-tiempo, es decir, llevarte sin descanso desde el pasado hasta el futuro, desde el futuro al pasado. Es un arma que lleva instalada miles de años; él te hace creer que necesitas controlar el futuro desde el sondeo de la experiencia aprendida. O que puedes crear cualquier arte inspirándote en trozos del pasado. Para él, o estás en uno o estás en el otro. No hay más. Ni siquiera el presente estaría de camino, como podría pensarse. Ahí pierde su función de supervivencia, su practicidad, con lo cual se pone muy nervioso cuando se siente obligado a observarlo, cuando pierde el control de los tiempos, su gran propósito. Por el contrario, en el Nuevo Mundo o nueva conciencia de la que tanto se habla ahora, a menudo se dice a la otra persona: “Vive en presente: Aquí y ahora”. Esto quiere decir que te liberes de la esclavitud que representa la ilusión de enfocarte exclusivamente en el pasado o en el futuro. Que con esa visión fluye una nueva experiencia, semejante a un renacer y una luz, mayor de la que se pudiera imaginar. Teniendo en cuenta que en lo cotidiano es necesario proyectar, es decir, imaginar un futuro, cosa que nos impele a desplazarnos en el tiempo, no puedo estar más de acuerdo con este último párrafo.

Sin embargo, quiero apercibirte de un sesgo en el que se tropieza más de una vez. Al colocar la palabra presente al principio de la frase, ésta condiciona por completo la idea. Parece como si lo único importante fuese el tiempo. El espacio, el Aquí, pasa a un segundo plano; y, a menudo, incluso se olvida. Hay técnicas con las cuales se trabaja esto, como el mindfulness. Y en los campamentos no dudamos, sobre todo en el Nivel 2, de realizar talleres en esta dirección. No obstante, en este post quiero expresarte unos cuantos flashes relativos al Aquí, no sin remarcar que “Aquí y Ahora” deben ir inseparablemente juntos para abrir la puerta a la alegría, para liberarte de esa esclavitud que conlleva estar sometido al tiempo. La primera alusión es filológica, no por ello menos importante: la palabra Aquí, traducida del latín, significa “en este lugar”. En nuestro contexto quiere decir que cuando estás allí no estás Aquí. Elemental. Un caso de aparente “Aquí” es cuando usas el móvil, que casi siempre te proyecta a otro Aquí… virtual, o sea, el allí de un forero, un influencer, una película. Tampoco la fantasía pertenece a Aquí, por muy bonita que te la pinten o te la pintes en tu mente. Sin embargo, tener ilusión es muy diferente, implica arrojar luz sobre eso que imaginas. Y cuando algo i-luz-ionas lo haces visible. El nuevo mundo del Niño Cuántico está lleno de paradojas. ¿Para quién es una paradoja?
Fundamentalmente para el ego, que las mira con desconfianza y las tacha de absurdas.

De todas maneras, las paradojas del Nuevo Mundo poseen para el Niño Interior -ya sanado- un sabor diferente, son como un eco que se abre paso, un aroma desconocido, pero familiar, como olores que recuerdan un paraíso perdido.
Hasta Aquí la parte sesuda del post. A partir de ahora entro en otro terreno que detectarás con toda claridad, por el cambio de estilo… y energía. El intelecto no supera el reto de comprenderlo racionalmente, como mucho viajará al pasado para buscar reflejos de lo que vea escrito, sí, su fin es reinterpretarlo a su manera. No posee el poder creador del corazón, que es de otra dimensión. Te aconsejo que lo leas y te escuches sin procesar nada. Lo bueno de escuchar estas campanadas en voz alta es que su eco abre una puerta. Quizá haya paradojas que se convierten en poesía.

¿Vamos con la idea de Aquí?:
1. Como el jugo de la naranja, sólo brota amor en un abrazo si los dos corazones se
estrujan Aquí.
2. Cuando solo estás en este lugar, solo hay un pensamiento, y es de contemplación.
3. El lenguaje desaparece cuando conectas con Aquí, entonces surge la poesía del
corazón.
4. La preocupación vive allí; el Amor vive Aquí. Si crees que allí vale para el amor,
entonces estás obsesionado, fuera de lugar, en fantasía.
5. Cuando dices “eso o ese” y señalas a algo que no eres tú, entonces significa que aún
no eres Aquí.
6. Cuando en este lugar aprendes a estar contigo, entonces sabrás estar con el otro.
7. ¿Dónde están los límites de Aquí? De ti depende convertir Aquí en un Universo.
8. Todas, todas las verdades se hacen vivas Aquí.
9. Si siembras Aquíes por donde vayas, a cualquier lugar que visites recogerás Aquíes.
10. El mejor Aquí surge en la contemplación de la naturaleza; ella es una de las grandes
maestras para el único Aquí que existe: Yo.
11. Cuando estás Aquí el tiempo desaparece y pasa a convertirse en un presente.
12. Viajar a lugares desconocidos es despertar un Aquí detrás de otro porque la curiosidad
por lo nuevo genera una atención por Aquí, es decir, no te dispersarás con allíes.
13. Si introduces unas llaves llamadas presente y las giras con una conciencia de Amor en
un lugar secreto del corazón llamado Aquí, entonces se abre la puerta a la creación.
14. Tú solo eres un Aquí universal.

Para terminar. Me apetece mucho decirte “Te amo”, que significa que Aquí está presente la magia.

 

Josemaría Garzón
artedeamarte.net