Sanación voluntaria

Pago voluntario


¿Por qué?

Es una labor de servicio. Conecto con tus necesidades y con tu enfermedad a través de la imposición de manos. En realidad soy un mero canal, un puente entre mí guía y tú.

¿Cuándo o cómo averiguar los días?

Cada mes abro sesiones entre seis y siete días. Estos días se sitúan entorno a la luna llena. 

Cuánto cuesta

Tu voluntad, lo que dicte tu conciencia
¿Qué tienes que perder? Nada.
¿Qué tienes que ganar? La sanación. 

Lugar

Querétaro. Colonia Carretas. Cuando pidas tu cita se te enviará la ubicación exacta. 

Contacto

Agenda

Gira tu teléfono (forma horizontal) para interactuar y ver con más detalle el calendario. Los días vacíos no están disponibles. 

Consejos y protocolo

  1. Trae ropa holgada. Te recostarás en una camilla durante un período aproximado de media hora.
  2. Entra con un corazón receptivo, abierto a lo más elevado del Ser. Confía. 
  3. No importa si eres creyente o no (yo sí lo soy); pero tus creencias serán respetadas, lo mismo que tu libre albedrío. 
  4. Es probable que esperes a la persona que te precede durante unos minutos. Ten paciencia. Quizá «le estén» explicando los últimos  consejos de lo que debe cambiar en su vida, de lo que debe cuidar, a qué poner atención, a qué quitársela, qué va a suceder de positivo (o no va a suceder, porque habías imaginado el peor escenario). 
  5. Puede que yo te transmita aspectos emocionales o mentales de ti que necesitas sanar.
  6. Mientras tanto se estará produciendo una sanación en tu cuerpo.
  7. Quizá tengas sensaciones muy perceptibles, recuerdos… algo vital para ti y tu sanación. 
  8. Con esto quiero decir que el proceso no es siempre igual.
    En cualquier caso, mis manos me conectarán a tu alma y tanto ella como mi guía hablarán. 
  9. Lo mínimo que te llevarás es paz, lo máximo el milagro (la paz también es un milagro). 
  10. Muy importante: ten la gentileza de avisar si a última hora no vas a asistir (por los motivos que sean y que no tienes por qué contar). Así facilitas el acceso a otra persona que quizá esté en una situación grave o muy grave.